§ 126: «Olvido — Todavía está por demostrar la existencia
del olvido. Todo lo que sabemos es que no depende de nosotros el
recordar algo en el momento que queremos. Provisionalmente a ese vacío
de nuestro poder le hemos dado el nombre de “olvido”, contabilizándolo
como si fuera un poder más de nuestro registro. Pero, ¿qué es en última
instancia lo que depende de nosotros? —Si esta palabra designa un hueco
de nuestro poder, ¿no designarían también las demás palabras espacios
huecos de nuestro conocimiento de nuestro poder?»
Aurora. Pensamientos sobre los prejuicios morales. Traducción de Germán Cano. Madrid, Biblioteca Nueva, 2000: § 126: p. 139.
Wednesday, April 17, 2013
Monday, April 15, 2013
Mon chevalier
Je regarde
pendant des heures
tous ces nuages
Je vois des fleurs
des trains des arbres
Mais même la
au fond du ciel,
je n'te vois pas
Alors je prie,
Dieu me pardonne,
sans croire en lui
Je prie pour l'homme
qui m'aimait tant,
que j'aimerai toute ma vie,
mon chevalier
The Rip
As she walks in the room
Scented and tall
Hesitating once more
And as I take on myself
And the bitterness I felt
I realise that love flows
Scented and tall
Hesitating once more
And as I take on myself
And the bitterness I felt
I realise that love flows
esta me recuerda a vos. Una vez la escuchamos juntos.
Sunday, April 14, 2013
Despair
[...] si tuviese el valor para abandonar... ¿Abandonar mis sentimientos? Si tuviese valor para abandonar la esperanza.
¿La esperanza de qué? Por vez primera me asustaba el sentir que había basado toda mi esperanza en llegar a ser aquello que no era. La esperanza -¿qué otro nombre darle?- que por vez primera iba a abandonar ahora, por valor y por curiosidad moral. La esperanza, en mi vida anterior, ¿la habría basado en la verdad? Con espanto infantil, yo dudaba ahora.
Para saber lo que realmente podía esperar, ¿tendría antes que pasar por mi verdad? ¿Hasta qué punto había inventado hasta ahora un destino, viviendo mientras tanto subterráneamente de otro?
La pasión según G.H. - Clarice Lispector
La tarde es una lágrima
Antonio Colinas
Te veo sentada frente al horizonte
un cárdeno perfil de cicatrices,
el encinar herido por heridas,
el tomillo que embriaga los sentidos
y una flauta que suena interminable.
No volverá, no volverá, lo dice
la lágrima que cae de tu ojo, el dolor
musical, luminoso de tus huesos.
Se deshará tu brava cabellera;
se pudrirán tus manos
y el recuerdo amoroso que contienen,
mas la lágrima de la tarde,
eterna durará para negaros,
para negaros.
Te veo sentada frente al horizonte
un cárdeno perfil de cicatrices,
el encinar herido por heridas,
el tomillo que embriaga los sentidos
y una flauta que suena interminable.
No volverá, no volverá, lo dice
la lágrima que cae de tu ojo, el dolor
musical, luminoso de tus huesos.
Se deshará tu brava cabellera;
se pudrirán tus manos
y el recuerdo amoroso que contienen,
mas la lágrima de la tarde,
eterna durará para negaros,
para negaros.
Subscribe to:
Posts (Atom)
+22:17.jpg)
+22:17+%232.jpg)
+22:18.jpg)